Queda claro, ¿ no ?

Y ya está, yo solo os cuento que nos lo cuenta, y añado que os hartaréis de ver palmeras y sobre todo su famoso reloj Kienzle sacándole los colores al cristalito a diafragma abierto.

Tagged with:
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *