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Va de Leica y va de tele: un capricho un pelín caro, pero …….. ¿ crisis, que crisis ?

Para sacar un colibrí del tamaño de un condor

«Vamo a ve». Si yo, hace unos cuantos años hubiera tenido un capricho y me hubiera comprado (es un suponer) una Leica R, las DSLR de película de Leica, por ejemplo la R9, nadie me hubiera dicho nada.

Ahora bien. Si además yo soy aficionado a la fotografía de naturaleza y me empeño en fotografiar animalitos en primer plano, me hubiera gustado también tener un buen tele Leica ¿ no ? Normal.

¿ Y si repasando el catálogo de Leica con montura R veo desesperado que el tele más largo que puedo conseguir no me permite sacar a mis adorables pajaritos en primer plano ?.  ¿ Que voy a hacer ?

Pues nada. Muy simple. Descuelgo el teléfono y le pido a la telefonista que me ponga con un señor de apellido Leica que vive en una ciudad alemana que se llama Solms.

Dicho y hecho. Con el señor Leica al aparato le reprendo duramente su conducta y le conmino con que necesito para mis propósitos como mínimo un tele de 1500mm. El Sr.Leica, buen fajador, no se sorprende ni un pelo y me dice que si me empeño puede fabricarme para mi solito un Leica APO-Telyt-R 1600mm F5,6, pero que la cosa no saldría muy barata. Costaría exactamente 2.064.500 dólares de nada. Yo le contesto que el dinero no es un problema, y que para cuando me lo podría enviar.

Este dialogo de besugos, de besugos adinerados, pero de besugos al fin y al cabo, es totalmente inventado y me lo ha inspirado una noticia-curiosidad que he visto hoy en los «Flashazos» de «Que sabes de» y que hace unos días también vi en «Fotoactualidad».

Pero resulta que el cuento que os he contado no es del todo inventado, lo que cambia es el personaje. El protagonista no soy yo, naturalmente, es un señor que se llama Sheikh Saud Bin Mohammed Al-Thani y que supongo es un jeque árabe de Qatar. La curiosa conversación tuvo lugar en el 2006.

El cristalito medía más de un metro y pesaba unos 60 kilitos de nada.

Nadie sabe si al final se llegó a hacer alguna foto con él.

Lo he visto hoy en «Que sabes de» y me ha hecho gracia el asunto. El original viene bien explicado en Geek, y también lo había visto hace días en «Fotoactualidad»

Nota: se dice que el dinero no hace la felicidad, vale, lo admito, pero dejar que lo pruebe, y luego opino. Porca miseria…………

adolfo

2 comentarios

  1. Desde luego que el dinero no da la felicidad… pero ayuda bastante para llegar a fin de mes y llenar la despensa. Haciendo «equilibrios» puedes ahorrar algo para darte algun caprichillo que otro muy de tanto en tanto.

    Si tienes mas, puedes vivir mas holgadamente y darte mas lujos de vez en cuando, teniendo la precaucion de no perder el horizonte y tener los pies en el suelo.

    Cuando se llega a segun que cantidades, no hay horizonte que valga y el suelo es eso que esta ahi abajo, pero muy abajo. Entonces se convierte en un problema: Ya no sabes en que gastartelo y tu vida se convierte en una especie de competicion en plan «a ver quien la tiene mas gorda».

    En catalan hay un refran que dice: «Val mes menjar poc i pair be» (traduccion literal, un poco libre: «Es mejor comer poco y hacer bien la digestion». Dudo que esta gente disfrute de lo que come y de que sus digestiones sean buenas.

    (Es viernes, no estoy muy optimista hoy… y mira que resulta que por fin comienzo vacaciones… pero no…)

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