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El porqué de la variabilidad de características entre diferentes unidades del mismo modelo de objetivo.

¿ Este tipo de objetivo irá a mitad de precio ?

Sergio, un miembro de nuestra Peña me envía un enlace a un artículo divulgativo que publicó el bueno de Roger Cicala de Lens Rental cuando era joven sobre un aspecto cristalero que a mí siempre me ha dejado algo más que mal cuerpo.

Se trata de la variación de características entre diversas unidades de un mismo modelo de objetivo. Hombre, no es que en un extremo el mejor sea un Zeiss Otus y el peor un pisapapeles, pero hay determinados objetivos, sobre todo los zoom’s, en que esas variaciones son enormes. Por eso, cuando hemos hablado de este tema aquí y optimista como soy, siempre he sostenido que comprar un objetivo es lo más parecido que hay a jugar a la ruleta rusa, pero a una ruleta rusa inversa, donde el tambor del pistolón no tiene una sola bala, sino que tiene un solo hueco, y todo lo demás son balas explosivas y encima untadas con ajo en la punta.

Bueno, pues aquí, el bueno de Roger, que maneja los objetivos por cientos y tiene un sistema Imatest de caracterización automática, nos cuenta con pelos y señales todos los factores que influyen en esa alarmante variabilidad y acota lo que entra dentro de lo razonable y lo que raya simplemente en la caradura.

Yo siempre he sostenido, pero seguramente los estrategas consideran que eso es insostenible, que de cada modelo de objetivo podría haber tres gamas, pongamos la A, la B y la C. La A sería la mejor y la más próxima a lo concebido en el diseño óptico. La C sería la peor, la que más se aleja de ese óptimo, y la B sería una cosa intermedia. Pongamos un ejemplo: el Canon EF 24-70F2.8L II anda más o menos por 2.000 dólares. Esto es solo un ejemplo: podría haber un “A” pata negra por el que pidieran 2.500 dólares, un “B” por el que pidieran 2.000 y un “C” por el que pedirían 1.500 dólares. Todos son buenos y todos pasan los controles de calidad en fábrica, pero el B es mejor que el C y el A mejor que el B.

No estoy inventando nada nuevo. Hace muchos años, cuando se vendían transistores (no radios, sino semiconductores) había referencias del mismo modelo pero en versiones A, B y C. La fábrica solo fabricaba un transistor, pero cuando estaban hechos los probaban y los rotulaban A, B, C según las características medidas. Tenían precio diferente, pero no mucho.

Pues eso. Exactamente lo mismo.

Bueno, y ya me callo.

Piensa que si entras ya nada será nunca igual. El artículo es antiquísimo, pero sigue siendo verdad, una cruda verdad.

La casa de los horrores está en:

adolfo

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