Mi primera cámara: ya os lo conté aquí.

Ni haciendo un Master en la URJC puedo superar este título, así que ni siquiera lo voy a intentar.

Yo empecé en este mundo, ya lo he contado alguna vez, con la Rolleicord de mi padre. La Rolleicord era la hermana pequeña de la Rolleiflex que encabeza este video y en la diminuta vitrina que me he montado en mi nuevo despacho desde el que os doy la paliza diaria ocupa un lugar preferente. Mi padre no era especialmente aficionado a la fotografía, pero había una Rollei en casa. Nunca le pregunté de donde salió, y ahora ya es demasiado tarde. Aún vive, pero es poco más que un mueble. Una de otras muchas oportunidades perdidas.

Con todos ustedes/vosotros, el susodicho video de 10 minutos por gentileza de Álvaro Méndez.

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