El bueno de Thom recibiendo su merecido por ser tan ameno.

Son dos aridísimos análisis, uno más que el otro, es cierto, de los que nos tiene acostumbrados el super gurú Thom Hogan, por lo tanto son solo aptos para incondicionales tanto del “ponente” como del artilugio “puesto”.

El primero, y el más árido con diferencia, es el del objetivo Sony 12-24mm f/4G que ha sorprendido al bueno de Thom al tener Sony ya en su catálogo un 16-35mm f/2.8 y un 16-35mm f/4.

Y el segundo, bastante más llevadero, es el de la diminuta y díscola (no X-Trans) Fuji X-A5.

Lo dicho, solamente para doblemente incondicionales.

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