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¿ Es felicidad lo que siente un fotógrafo cuando encuentra las condiciones idóneas en una localización ?

No me hubiera importado estar allí.

Pues no lo se, pero si no lo es, se parece mucho.

Las fotos pueden gustar más o menos, pero lo que más me ha gustado de este breve reportaje de Erez Marom en el desierto de Namibia es el entusiasmo del fotógrafo cuando de puñetera casualidad se encuentra unas condiciones especialísimas y totalmente anómalas en un paisaje nada propicio a ellas. Un verdadero regalo del cielo.

Hace mucho tiempo leí en algún sitio que la fotografía era “instante y magia”, y en buena parte es verdad. Eso si, ambas pueden ser resultado de la casualidad y la buena suerte, como en este caso, pero normalmente es el resultado de horas y horas de preparación y espera: localizar el sitio, buscar la composición, esperar a la época idónea del año, plantarse allí normalmente a horas intempestivas, esperar la luz y rezar para que las condiciones meteorológicas no den al traste con todo el asunto.

Si, si, una buena fotografía puede parecer muy fácil, pero todos nosotros sabemos lo que hay detrás.

adolfo

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