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Reflexiones tontas: crónicas de “la Colau”, la insigne alcaldesa de Barcelona.

Me siento un poco como Bernadette Soubirous se debió sentir hace 163 años, y por eso empiezo este lunes de pasión compartiendo con vosotros esta Feliz Buena Nueva.

Soy una persona cuidadosa. Tengo la desgracia de cuidar las cosas y estas me lo agradecen durando mucho. Los gurús de la obsolescencia programada me tienen en sus listas negras, lo se. Mi microondas tiene unos 25 años, mi aparato de aire acondicionado es del 2004, la lavadora más de 15, el aspirador más de 25 y mi coche, como ya sabéis, es un Citroen Xantia de 24 años, de gasolina, pero solo tiene 90.000 Km y funciona perfectamente pasando las ITV’s sin problema.

Es el blanco: comprado en mayo de 1997, en nuestro viaje por Euskadi la primavera del 2019 por nuestro 40 aniversario de boda. Esta aparcado en la casa rural Agerre Goikoa en Zarautz, donde nos trataron y lo pasamos muy bien. Está al ladito del Hotel/Restaurante de Karlos Arguiñano en la playa.

Ya os he contado aquí mi batalla perdida en este tema por lo injusto e ineficaz que me parece la medida de la Zona de Bajas Emisiones aplicada a los “coches viejos”. Como ya he dicho es una batalla perdida. Pero mira tú por dónde esta noche se me ha aparecido mi querida Madre del Amor Hermoso y, malvada ella, me ha hecho la siguiente reflexión que os expongo en este breve sainete trajicómico.

Se abre el telón: suena el Aleluya de Haendel

La Virgen:

Escucha Adolfo. Si tu tienes un coche viejo y la Colau no te deja circular más que los fines de semana ¿no debería rebajarte el Impuesto de Circulación (Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, en lenguaje culto) en proporción 2/7, o sea un 71%?

Este humilde servidor:

Mi amadísima Señora, no solo no hará eso, sino que me lo aumentará no se cuanto por tener un coche viejo que no circula. La misma entidad que me impide circular me cobra por circular y encima me penaliza.

La Virgen:

¿Ves como mi hijo tenía razón? La justicia no se encuentra en este mundo, está en el otro.

Este humilde servidor:

Mi amadísima Señora, yo es que preferiría una buena reencarnación y que, porfa, no me hagas canonista en ella.

La Virgen:

Bueno, veré lo que puedo hacer. Entre tanto paciencia, conformidad y resignación.

Se cierra el telón: suena el Lacrimosa del Requiem de Mozart).

 

adolfo

2 comentarios

  1. Estoy en tu misma situación.
    Un Ford fiesta de 15 años, que pasa las ITV sin problemas y gasta menos combustible que un mechero no pudiendo circular por Barcelona.

  2. Esa…….¡¡A los tigres, dentro de un corral!!. Pero dejándoles una puerta trasera abierta a los animalitos, por si tienen que salir por patas…………..

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