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¿La fotografía de calidad y el viaje son incompatibles, excluyentes, complementarios o amigos para siempre?

¿ alegoría ?

Detrás de este pintoresco titular destinado, ya sabéis, a ganar audiencia, etc, etc, etc ….. solo se esconde la gran pregunta que alguna vez nos hemos hecho todos y que Óscar Condés titula de esta manera mucho más clara y explícita:

  • Estas son las mejores ópticas para llevarnos con nosotros cuando vamos de viaje

Así pues ya sabéis de qué va la cosa.

Nota tonta del editor (yo):

En mi época digital solo he hecho un viaje digno de ese nombre y para él dejé todo mi equipo en casa y me llevé una Sony RX100 IV. No me arrepiento en absoluto, para tener un recuerdo fue más que suficiente. En realidad volví con unos 2.000 RAW’s y después de revelarlas TODAS nos quedaron 1.500 recuerdos en forma de JPG.

Bonus Track:

Si podéis soportar la tortura que supone un podcast de una hora, podís poner la oreja aquí:

adolfo

5 comentarios

  1. Que pereza!! Os cuento esto pero solo es mi valoración personal, exclusivamente.
    Os aseguro que yo he ido como el tipo de la foto de la selva del artículo. Un mochilón con un peso de escándalo. Ir a un viaje a miles de kilómetros de aquí, andar durante horas y kilómetros con la espalda chorreando… para después llegar a casa y darte cuenta que te has perdido la mitad del viaje por hacer las fotos, y lo que es peor, los que han ido contigo, tu pareja o amigos, comprensivos todos ellos porque siendo fotógrafo o aficionado se han armado de paciencia infinita y se han perdido también la mitad del viaje.
    Porque le dedicas un tiempo que en ciertos viajes no se tiene para cada foto y luego no llegas a ver otras cosas, o porque simplemente, al estar tan centrado en la toma, la composición etc… no estás presente. No estás donde tienes que estar, En el sitio, percibiendo el entorno, el aire, la belleza del lugar a través de tu mirada y que quedará grabado en tu recuerdo mucho más intensamente que lo que pueda hacer tu mejor cámara.

    No digo que yo no haga fotos, pero ahora me voy con el iPhone 11 Pro con toda su capacidad de calculo para la fotografía computacional y algunas ópticas macro o duplicador de calidad de esas que s ponen en la carcasa. Te cascas unas panorámicas en HDR que ya lo quisieran las mejores réflex. Y el resultado impreso es increíble. Llegas, al sitio, flipas, disparas con lo que flipas y te guardas el cacharro en el bolsillo y toca disfrutar.
    También suelo llevarme la Sony RX10 iV pero suele ser para sacarla de paseo en la mayoría de los casos sin que la use excesivamente. Y es que como digo, un buen smartphone te ahorra horas de postproducción y para plasmar el recuerdo y activar tu memoria, no solo es más que suficiente, sino que para mi, es lo perfecto. Ligero de equipaje, sin miedo a que te roben por ir llamando la atención en ciertos lugares, sin jorobarte la espalda… La telefonía móvil avanza una barbaridad. Es el presente. Mejores sensores, con mayores resoluciones y mejores prestaciones en un tamaño diminuto que permitirá grandes focales en muy poco espacio y multiplicado todo por la capacidad de procesamiento de sus avanzados procesadores valga la redundancia. Como hemos dicho muchas veces: fotografía computacional.
    Mi consejo, salvo que vayas de viaje específicamente a hacer fotos; guarda la cámara réflex con objetivos en casa, y llévate una buena cámara de un buen móvil y en todo caso una cámara pequeña para las tomas con una distancia focal donde no llegas con el móvil. Estate muy presente en cada sitio que vayas. Haz las fotos según te salgan, pero que no sean el objetivo. Solo son la ayuda para el recuerdo. Pero el recuerdo se graba a través de la córnea no del sensor. Que tu recuerdo de ese lugar maravilloso no sea a través de una pantalla… Fotos alucinantes de cada sitio en el que estés, ya están sacadas, solo búscalas en internet. Que no las has hecho tu? Eso importa?? Son dos viajes diferentes. Uno es para hacer fotos y le dedicas todo el esfuerzo y despliegue de medios oportuno, pero no vas a disfrutar del viaje. Disfrutarás de hacer las fotos por supuesto! nos encanta este hobby y por eso estamos aquí, pero no confundas un viaje de sacar fotos con un viaje de disfrutar con los tuyos. No suelen ser compatibles y a la larga te darás cuenta como de intensamente se guardan los recuerdos dependiendo de si estás o no estás, cuando estás haciendo lo que estás haciendo… espero se comprenda esta última frase.

    Un saludo y perdonar la chapa. Hoy me he levantado un poco trascendental 😉

  2. Yo creo que el problema es que te obsesionabas con las fotos. Si llevas tu cámara con un zoom standard colgada del cuello/colgada cintura (mas el gran angular en el bolso de la mujer) y vas sacando fotos como recuerdo, sin obsesionarse, que queden como sea, al final haces lo mismo que con el iphone (que también lo voy usando según la situación) y además, has disfrutado del viaje y las fotos que te quedan son fotazas (la diferencia con el iphone todavía es grande).

  3. Hay que hacer una prueba.
    Organizar un viaje y llevar el telefono y el equipo, al volver a casa, decidir con cual, se hicieron mejores fotos y se disfrutó, consiguiendo una experiencia mejor.
    Entonces sabremos que nos va mejor.
    En mi caso, si se trata de vacaciones/ocio, gana el telefono.

  4. Totalmente de acuerdo con el primer comentario de Asier.
    He tenido la gran suerte de haber viajado por los dos motivos, el estrictamente fotográfico y por vacaciones. Al viaje vacacional me suele acompañar una camarita compacta, la Panasonic Lumix TZ-100 y tan contentos.
    Un cordial saludo a la peña.

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