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¿Que debe tener un telefonillo para que sea ergonómico fotográficamente hablando?

Prototipo de Rollei-Phone Mark I

Hombre, no es que sea un tema trascendental, pero para un sábado de dolor (Casado, Sanchez, los Jueces, la LUZ, etc….) donde no hay nada más que contaros, puede valer, ¿no?

Quizás la pregunta no debería ser esa, quizás debería ser algo así, y yo tengo la respuesta.

  • P.- ¿Qué debería tener una cámara de fotos para ser un telefonillo competente?
  • R.- Una antena.

Fernando Sánchez filosofa sobre estos temas en:

Nota: con las antenas “fractales” que hay hoy en día ya no hace falta el pirulí.

adolfo

5 comentarios

  1. Como poco una rosca para trípode, un visor interno y un botón de disparo físico, no en la pantallita, y ya una correa para colgarlo en el pecho; ah, y un flash de verdad que ya hasta en el fotomatón han sustituido el veterano flash por unas lucecitas led y no es lo mismo.

  2. En mi opinión: lo que ya tienen. Que no pesan nada y caben en cualquier bolsillo, incluso en el de unos vaqueros, y que son el medio más rápido y cómodo para que quienes tú quieras vean tus fotos. Por algo son la cámara más usada del mundo por varios órdenes de magnitud: da el servicio suficiente, la tienes en un cachivache que ibas a comprar y a llevar encima de todos modos, y que es el aparato más interconectado que existe. Si eso no es ergonomía…

    Para el puro acto de hacer fotos un móvil no va a ser tan ergonómico como un cuerpo de cámara nunca, pero ahora hazte esta pregunta: salvo que seas profesional, qué pasas más tiempo transportando tu cámara o haciendo fotos con ella? La ergonomía del transporte es la gran olvidada, como si saliera gratis cargar con una cámara al cuello todo un día de vacaciones o subirse a una montaña con el equipo. Y de la ergonomía de la conectividad no hace falta ni hablar.

    Y no pasa nada por preferir una cámara o por desechar un móvil como cámara. Lo que sí se debe ser consciente es de que tú eres el nicho. Ser «el raro» mola.

    Salu2!

  3. Mucho más divertido si no tiene botoncito. Te pones a reajustar lo que sea, y zas!, una foto a tu zapato.
    Mi primer móvil con cámara seria, fue un iPhone, no recuerdo el número, me lo llevé a Colonia, en Semana Santa, allí estaba yo, como Caperucita en Nueva York, mirando a todas partes. Afoteándolo todo. Naturalmente, entre ajuste u ajuste, foto al pie.
    Ya en el hotel, reviso la jornada. Un horror. Las fotos eran tan malas que parecían arte moderno. Como yo no tiro nada, aparté en una carpeta todas las fotos a la acera, las llamé “La serie zapato”. Después de constatar que yo era a la fotografía como los gatos a las matemáticas, revisé la susodicha carpeta.
    Turísticamente eran irrelevantes, pero artísticamente, eran lo mejor del día, con esos empedrados del norte de Europa. Tiene guasa

    Luego, al segundo día, pasado es susto cultural y tras aplicar filtros a nivel criminal, mejoraron un poco (no mucho), pero ya eran otra cosa.
    Un ejemplo: https://photos.app.goo.gl/bVsqKXDQ8kF2zf2Y8

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