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Por fin hace frío en Calgary: los bigotes de Chris sacando a pasear a la Nikon Z fc lo demuestran claramente.

Fijaros que nuestros aguerridos galos, como van a tierras heladas, van bien abrigados: se han puesto una magníficas muñequeras termolactil.

Ayer salimos a pasear con mi mujer por los alrededores de casa. Era el primer día de “rebajas” pero solo pasamos por delante del Centro Comercial Gran Vía 2 donde tuve que entrar porque no me aguantaba el pipí. En el interior había una actividad tal que sus altos techos y cúpulas estaban llenos de espesas miasmas Omicrónicas e incluso en un rincón había una nube algo más densa de una miasma Delta-Omicrónica, de muy reciente creación. Naturalmente salimos a escape de allí dentro.

Inciso del CIS:

  • Por la calle el 80% de la gente lleva mascarilla.
  • Solo el 50% la lleva bien puesta.
  • Entre un 20 a 25% llevan la FPP2, el resto quirúrgicas o de trapo.
  • En el interior del centro comercial la situación no cambia.

Datos ténicos: tamaño de la muestra: un montón, metodo de encuesta: ojeo directo.

Después pasamos por el Fnac de la Pza de España (muy cerca de donde sobrevivo, yo solo vivo en Benasque) porque quería ver a qué precios iban los PC portátiles sencillos, porque quiero comprarle uno a mi mujer para cuando vamos al pueblo. Comprobé con disgusto que los precios, incluso rebajados, iban de 700 a 1.000 € en configuraciones muy sencillitas y con pantallas de pena. Igualmente allí saqué la mini cinta métrica que siempre llevo encima y me puse a medir todos los telefonillos que había. Ya sabéis, porque lo he contado aquí más de una vez, que nuestros Nokias 1 van bien pero tienen vida propia: lo más normal es que sin tocar nada se queden mudos y no avisen ni de llamadas ni de SMS’s. Lo menos normal, pero cada vez más frecuente, es que se descarguen por su cuenta y en menos de una hora y sin uso la batería hasta cero y cuando vas a cogerlo te encuentras que no tienes móvil. Les pasa a los dos que tenemos, así que no es casualidad. Los tengo actualizados y al día, y con todas las “app” no vitales desactivadas. Es por eso que he voy echando un vistazo a telefonillos pequeños, y entre todos los que había en el Fnac, y eran muchos, el único que se ajustaba a lo que yo quería era el iPhone 13 Mini, que mide 13 cm pero cuesta entre 800 y 1.100 € según cantidad de memoria.

La conclusión es clara, tanto para los portátiles como para los telefonillos: este no es país para pobres, ni eretianos, ni jubilados.

Compramos el último Asterix que acaba de salir, lo compramos por 9,99 € (así sí que llego) y lo compramos en francés, que es como se han de leer los Asterix si puedes entenderlo. Mi mujer nació en Francia y yo estudié en los Maristas, así que me apaño un poco. Nos volvimos a casa sin ordenata y sin móvil, pero la mar de contentos.

Por cierto, ¿os acordáis que la cosa iba del tiempo en Calgary? Pues eso, los becarios de lujo de Dpreview TV me salvan los muebles en este domingo de pasión a mitad de un CES que está pasando sin pena ni gloria.

adolfo

Un comentario

  1. Adolfo eres un máquina describiendo tus vivencias. Hoy me has sacado una sonrisa porque me he visto reflejado, ya que a mí me tocó hacer la peregrinación a los Santos Lugares, aquí en Tenerife precisamente para lo mismo que tú y al final tiré la toalla por la altísima densidad de personas en los centros comerciales. En todos los casos no pasé de las respectivas puertas: parecía todo una cabalgata de los Carnavales…Sigo con mi viejo portátil que ya parece un antiguo coche diesel, para revelar mis Raws.
    Un cordial saludo a toda la peña.

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