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Interacción, propuesta y corolario: homenaje a Les Luthiers – si, soy claramente Luthierano.

Daniel Ravinovich

Interacción:

P.- ¿Por qué si en este maltrecho y triste rincón de todas las Españas que un día fue grande y dichoso y ahora no es ni la sombra de lo que fue el agua del mar y el aire están a la misma temperatura, sentimos un caluroso alivio al bañarnos en la playa?

R.- Porque el agua es mucho mejor conductora del calor que el aire y como el cuerpo humano está a 37ºC las calorías que evacuamos por conducción y convección en el agua de la playa son mucho mayores que las que evacuamos bañados solo por el aire que nos rodea. c.q.d.

Marcos Mundstok

Propuesta:

P.- ¿Vosotros creéis que si juntamos un trillón de paraguas y los mandamos abiertos a la estratosfera en un globo atado al kilómetro cero de la Puerta del Sol lograríamos hacer sombra en todas las Españas y bajar así un poquito la temperatura?

R.- Supongo que sí, pero no lo podríamos atar a la Puerta del Sol porque nuestra Reina Isabel de Todas las Españas se negaría a apagar Madrid y ni siquiera a hacerlo sombra, faltaría más, hombre, digo mujer.

c.q.d.

Corolario:

P.- ¿Vosotros creéis que es razonable establecer una temperatura mínima en los aires acondicionados para ahorrar energía?

R.- En clase de Termodinámica en la Uni nos explicaban que las condiciones de confort climático dependían de la temperatura, la humedad relativa y la velocidad del aire, a lo que yo sumaría la actividad que se realiza en el recinto que se quiere climatizar.

Así pues, en reposo, en una estancia a 27ºC y a 40% de humedad relativa (HR) se está bastante bien, pero no se está igual de bien a 27ºC y 70% de HR. Por ejemplo, echando mano de la tabla de temperatura de sensación son equivalentes, por ejemplo:

  • 21ºC y 85% HR
  • 22ºC y 75% HR
  • 23ºC y 65% HR
  • 24ºC y 50% HR
  • 25ºC y 45% HR
  • 26ºC y 35% HR
  • 27ºC y 25% HR

Así pues, si os asáis en el interior u os cocéis en la costa la temperatura a la que debéis poner los aires acondicionados es claramente distinta.

En un país civilizado bastaba haber dicho con la autoridad de La Merkel (por ejemplo) que hiciéramos todo lo posible para ahorrar energía dejando de lado las comodidades innecesarias a los que algunos estamos acostumbrados.

Sin embargo en todas las Españas nos tienen que decir la temperatura exacta a la que tenemos que regular los aparatos y además que está prohibido pasarse.

Qué le vamos a hacer, igual si es verdad que tenemos lo que nos merecemos.

c.q.d.

Por alusiones: si, me declaro claramente Luthierano y a muchísima honra.

adolfo

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