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¿Si a ti te dijeran que el año 2025 ha sido el año de la “experiencia fotográfica” que pensarías?

¿Cabeza, corazón o estómago?

Naturalmente se trata de una pregunta trampa:

  • Uno puede pensar que la experiencia de 200 años de fotografía unida al desarrollo tecnológico ha acabado creando unas máquinas capaces de plasmar la realidad con un nivel de perfección inusitada.
  • Otro podría pensar la experiencia de 200 años de fotografía ha conseguido que el acto fotográfico y su liturgia sean cada vez más placenteros y colmen el espíritu del fotógrafo en toda su plenitud.

Es cierto que ahora tenemos una cámaras maravillosas que son capaces de hacer cosas increíbles, pero no es menos cierto que para dominarlas, aparte de leerse con atención las mil páginas de su manual de usuario, nos podemos pasar un buen rato configurándolas de forma que cuando estemos listos para plasmar nuestra obra maestra el instante y la magia haya pasado de largo y se haya perdido como lágrimas en la lluvia.

Por otro lado la liturgia fotográfica ha sido alterado por creaciones más o menos “pintorescas” cuyo principal fin no es proporcionar al fotógrafo una experiencia más placentera, sino diferenciarse de los demás y por lo tanto vender más.

A los telefonillos hay “quecharles” de comer aparte. Quien no ha visto millones de personas fotografiando sin apenas luz y quedando prendados de lo que aparece en sus pantallas gracias a trillones de algoritmos y cientos de IA’s.

Yo disfruto con el acto fotográfico, con la liturgia, que para mi, que soy paisajista, se compone más o menos así:

  1. Ir a un sitio guapo: lo que haga falta.
  2. Respirar aire puro.
  3. Buscar la luz adecuada.
  4. Buscar diferentes encuadres, motivos y fondos.
  5. Plantar el trípode y componer lo más dignamente posible.
  6. Utilizar elementos auxiliares si hace falta: parasoles, filtros, etc…
  7. Disparar unas cuantas fotos.
  8. Respirar aire puro.
  9. Saltar al punto 3 y volver a empezar con otros motivos.
  10. Ir a buscar otro sitio guapo o volver a casa si uno está cansado.

El resto me sobra, incluso me molesta. Navegar por miles de menús en busca de una función que ni siquiera se que existe es algo que no me motiva demasiado. El mis tiempos solo había dos parámetros: F y V, porque el ISO iba grabado a fuego en la película. Ahora tenemos muchísimas más posibilidades, pero, ¿somos mucho más felices?

2025 Was the Year of the Photographic Experience

There are so many fantastic, capable digital cameras available these days. Nearly every new camera from all the major manufacturers can take great photos, has reliable autofocus, and offers a competitive feature set. Ultimately, the biggest differentiator between most cameras is the experience of using them. 2025 delivered many new cameras that not only provide a great experience, but a different one that celebrates the act of photography itself and what it means to capture photos.

2025 fue el año de la experiencia fotográfica

Hoy en día, existen muchísimas cámaras digitales fantásticas y potentes. Casi todas las cámaras nuevas de los principales fabricantes toman fotos excelentes, tienen un enfoque automático fiable y ofrecen un conjunto de funciones competitivo. En definitiva, el mayor diferenciador entre la mayoría de las cámaras es la experiencia de uso. En 2025, surgieron muchas cámaras nuevas que no solo ofrecen una gran experiencia, sino una experiencia diferente que celebra el acto fotográfico en sí y lo que significa capturar fotos.

adolfo

2 comentarios

  1. El otro día estuve en mi tienda de fotografía habitual (Fotocasión/Madrid), buscaba un accesorio para negativos de 120 que usaré para fabricarme yo mismo un sistema de reproducción y así digitalizar mi archivo.
    En esta tienda, suelen tener unas bandejas de las que se usan para revelar copias en laboratorio analógico, que en este caso las llenan de «chatarra» de despieces de cámaras, ampliadoras, tornillería y accesorios de todo tipo, allí pensaba encontrar mi porta películas.
    La sorpresa es que apenas les queda nada de todo ese material. La explicación según el empleado, es que, la fotografía analógica, está arrasando, cámaras, ampliadoras, y todos sus accesorios, incluso se están fabricando piezas con impresoras 3D, para poder hacer operativas ampliadoras que han perdido ciertos accesorios.
    Durante ese rato que estuve en la tienda, un goteo, en general jóvenes, que compraban película y también alguna cámara.

    Mi reflexión es que entre la gente joven que se interesa por la fotografía, existe una sobre-saturación de lo digital, buscan una experiencia con un resultado único, irrepetible, creíble, sin trucos, más humano, en el que interviene la emoción y la incertidumbre al hacer las fotos, sin poder ver el resultado de manera inmediata, no se conforman con hacer fotos, las quieren revelar y de esta manera sentir que son suyas, como la artesanía, no es perfecta, pero en eso mismo esta la belleza. Todo esto lo digital no te se da.

    Desde un punto de vista técnico, resolví mi problema comprando un accesorio a una pequeña empresa que fabrica, esencialmente accesorios para material analógico, (quizás Adolfo ya hayas hablado de ellos, yo no lo sé), por si acaso alguien está interesado, pongo su web. Un ejemplo más del auge de lo analógico y la escasez de material.

    https://ausgeknipst.de/es

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