Los proyectores también se calibran, si señor.

Los proyectores también se calibran, si señor.

Mi amigo Vicente Viguera regenta desde hace un montonazo de años una tienda singular en el mismo centro de Barcelona, en la c/Fontanella junto a la Pza de Catalunya. Se llama Werner y se dedica a los equipos de música “Hihg-End” también llamados de Alfa Fidelidad de Excepción.

Yo pertenecía a ese mundillo cuando era joven hasta que una lesión en los oídos hace ya muchos años me fue alejando de ese mundo y haciendo que me centrara más en la fotografía, cosa que algunos agradecerán y otros no tanto, lo digo por la paliza que os doy casi diariamente.

El mundo del High End ha ido evolucionando con el tiempo y ha incluido a los equipos de proyección de cine en casa y a los equipos de sonido asociado. Vicente trata también ese mundo, pero con equipos de campanillas.

Mi amigo Hugo Rodríguez es un supergurú en todo el proceloso mundo de la gestión de color y la calibración.

Del segundo hemos hablado aquí alguna vez, pero del primero creo que no pues hasta ahora no ha venido al caso.

Pues bien, una singular conjunción cósmica ha hecho que ambos amigos coincidan en un cursillo de calibración de proyectores que Hugo dará en casa de Vicente el próximo día 22 de este mes a las 7 de la tarde.

Hay que apuntarse. Veréis todos los detalles en:

Nota: si no conocéis el mundo del “High-End” de verdad que vale la pena poner la oreja, aunque solo sea un día y como curiosidad. Y no me refiero a ver una película con un superproyector 4K y un equipo Dolby 7.1, no, me refiero a oír (no, mejor escuchar) en una sala no muy grande pero agradable y bien acondicionada un simple equipo estereo con un buen vinilo vocal o de jazz. Es una experiencia que difícilmente se olvida, eso si, ya os advierto, los precios del mundo de la fotografía son una tontería comparados con los precios que se manejan en el “High End” que son del orden de los que podemos ver en el formato medio de toda la vida. Os podéis arruinar sin ni siquiera haber empezado, pero descubriréis, seguramente con sorpresa, que tan importante como son los propios equipos, también lo son los cables de unión entre los mismos. Descubriréis igualmente que los vinilos suenan mejor que los CD pero también descubriréis que los MP3 se defienden bastante bien. Es, simplemente, otro mundo.

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